Email Marketing: Aspectos Legales

Aspectos legales básicos del Email Marketing

Que el Email Marketing sigue siendo un instrumento fundamental para empresas y profesionales a la hora de promocionar sus productos y servicios es una realidad innegable.

Pero para poner en práctica este tipo de acción comercial hay que tener en cuenta diversos aspectos, como nos recuerda Ana Gutiérrez en su artículo Email Marketing: qué debes saber antes de lanzar tu campaña. La primera consideración previa que se contempla en dicho artículo es la relativa al cumplimiento de los requisitos legales que son exigidos tanto por la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), como por su Reglamento de desarrollo (RLOPD), así como por la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE). De este modo, la campaña de Email Marketing se hará respetando los derechos de los destinatarios. Cabe indicar que la LSSICE ha sido modificada recientemente por la nueva Ley 9/2014, de 9 de mayo, General de Telecomunicaciones.

A continuación, pasamos a exponer un breve resumen de los requisitos legales aludidos en el párrafo anterior.

Email Marketing: Aspectos Legales

En el caso de que los emails se envíen a destinatarios que ya son clientes de la empresa o profesional (porque exista una relación jurídica que lo acredite), las comunicaciones comerciales que contengan deberán:

  1. Remitirse a aquellos clientes (tanto personas físicas como jurídicas) que hayan sido previamente informados acerca de que sus datos serán tratados con esta finalidad y hayan consentido el uso de sus datos con estos fines.
  2. Ser relativas a los servicios y productos de la empresa o profesional similares a los que fueron contratados por los clientes.

En caso de que la empresa o profesional quiera dirigirse a personas físicas o jurídicas que no forman parte de su propia base de datos de clientes, ha de solicitarse previamente su consentimiento expreso al respecto.

En este último caso, si los datos se obtienen de fuentes accesibles al público o bien, mediante adquisición de bases de datos de terceros, deberá consultarse previamente la Lista Robinson, gestionada por la Asociación Española de la Economía Digital, a fin de no remitir publicidad a aquellas personas físicas o jurídicas que se hayan opuesto a ello.

Adicionalmente, y de forma independiente a que los destinatarios (personas físicas o jurídicas) sean clientes de la empresa o profesional o se hayan obtenido de otras fuentes, deberán tenerse en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Cada correo electrónico con contenido comercial deberá ser claramente identificable como tal, así como también debe identificarse la empresa o profesional en nombre del cual se realiza la campaña.
  2. Los correos electrónicos con fines comerciales enviados a más de un destinatario requieren la inclusión de las direcciones de email en el apartado “Copia Carbón Oculta” (CCo) para evitar que los datos de los destinatarios sean accesibles a terceros no legitimados para ello.
  3. Todos los correos electrónicos con fines comerciales requieren la inclusión de la opción del interesado de oponerse a seguir recibiendo dichos correos electrónicos, de manera sencilla y gratuita (mediante una dirección de correo electrónico u otra dirección electrónica válida), sin perjuicio de que el destinatario, si ya es cliente pueda seguir siéndolo.
  4. En caso de recibir una solicitud de oposición a recibir correos electrónicos comerciales por parte del interesado, deberá registrarse este hecho para evitar volver a enviarle emails. Para ello, puede optarse por alguna de las siguientes fórmulas:
  • Si existe una base de datos “comercial”, destinada únicamente a hacer envíos de publicidad, bastaría con borrar los datos del interesado.
  • No obstante, si aún borrando los datos existe el riesgo de volver a enviar comunicaciones comerciales al interesado, puede crearse una Lista de Exclusión en la que se incluyan los datos de aquellas personas físicas y jurídicas que no desean seguir recibiendo comunicaciones comerciales. Dicha lista será siempre consultada y contrastada con la base de datos a la que vaya destinada la campaña comercial.

Por Mamen Fernández Trujillo, consultora TIC y abogada socia en Sinerlex Abogados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *